martes, abril 18, 2006

Educando al vulgo rústico




Me imagino que la ignorancia de algunos de ustedes hará que no conozcan a Bill Plympton, ese genio. ¡Mal! ¡Muy mal! Suerte que estoy yo aquí para iluminarles.

Plympton (1946) se dedicó a la ilustración y la caricatura hasta los 36 años, cuando se introdujo en el mundo de la animación, su pasión frustrada, mediante un conocido que le ofreció un videoclip. Su primer cortometraje propiamente dicho ya le valió una nominación al Oscar, en 1988. Después de esto, ha seguido una larga y exitosísima lista de cortos y largometrajes ("The tune", "J. Lyle", "I married a strange person" -este incluso se estrenó en España...), junto con trabajo en publicidad y televisión (realizó cortinillas para la MTV hace años) que le han convertido en el animador underground más reconocido del mundo hoy en día.

El estilo de Bill Plympton yo lo definiría como "estilo Warner perversamente adaptado para adultos". Como en los dibujos clásicos Warner, Plympton se recrea en leyes físicas imposibles, en metamorfosis fulgurantes, en un ritmo de gags visuales que arrastra al espectador. Pero los de la Warner aplicaban su imaginación a escenas de patapum y humor infantil. Plympton es mucho más hijoputa. Lo suyo son perversos chistes sexuales (el corto "Cómo hacer el amor a una mujer" o "Sexo y violencia" lo dicen todo), violencia elevada a potencias astronómicas, chistes de mal gusto sobre suciedad y secreciones. Con esto no hay que pensar que es un simple provocador barato, o un crío que se ríe con "teta, culo, caca". Al contrario, es un adulto lleno de malos deseos de desahogarse contra toda la idiotez supina que ve a su alrededor. Y lo hace con muy mala leche, y mucha gracia casi enfermiza. Porque, si no lo he dicho antes, Bill Plympton es uno de los tíos más absolutamente desternillantes del cine actual.

El estilo de dibujo sienta como un guante a sus gags: no está "acabado", se ven los trazos y los pegotes de color, enmarcados en marañas de líneas afiladas. Los personajes son caricaturas redondeadas y llenitas: en conjunto, algo así como un animador psicópata imitador de Fernando Botero.

Además lleva tupé y se pone unas camisas de flores que rompen los ojos.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Plympton (1946) se dedicó a la ilustración y la caricatura hasta los 36 años, cuando se introdució en el mundo de la animación" Querido brian: ¿¿¿¿INTRODUCIÓ????, estoy segura de que el tal plympton es un personaje fascinante, pero ¡haga usted el favor de escribir correctamente antes de hablar sobre la ignorancia de sus lectores!.
Dado este pequeño sopapo me despido amigablemente, deseandole un feliz dia.
P.D:Por favor, lea cuidadosamente sus comentarios antes de publicarlos con errores que dañan a la vista, aún le tengo en muy alta estima.

Brian dijo...

Ups.

En mi defensa diré que lo copié y pegué de una pequeña biografía que vi por ahí... Aún así, eso no me exime de culpa pues efectivamente debería leer antes lo que publico.

En todo caso, le agradezco muchísimo que haya señalado el error con tanta celeridad.

Brian dijo...

Y tu una jamona.